Ecuador discute los perjuicios que dejaron los Tratados Bilaterales de Inversión

Quito (Pichincha).- A  más de 14.400 millones de dólares ascienden el monto por  las demandas que el Ecuador enfrentaría ante arbitrajes internacionales por la vigencia de los denominados Tratados Bilaterales de Inversión (TBI). Estos acuerdos comerciales, firmados por anteriores gobiernos, dejaron en indefensión al país frente al abuso de grandes transnacionales.

En total el Ecuador suma; 27 demandas en base a los TBI, 16 presentadas ante el Centro Internacional de Arreglo de Diferencias relativas a inversiones (Ciadi), 10 ante Uncitral y 1 bajo circunstancias desconocidas. Además el Estado Ecuatoriano cuenta con 8 amenazas de demanda sobre las cuales se desconoce si el inversor ha procedido.

Estos datos fueron proporcionados por el argentino Javier Echaide, miembro de la Comisión de Auditoría Integral de Tratados de Inversión y del Sistema de Arbitraje (Caitisa) en el marco del Seminario “La incidencia de los Tratados Bilaterales de Inversión TBI en la política pública del Ecuador” organizado por la Secretaría Nacional de Planificación (Senplades) y Radio Pichincha Universal.

Echaide aseguró que la puesta en marcha de estos TBI “afectan a casi todos los objetivos del Plan Nacional del Buen Vivir; la consolidación del sistema económico y del Estado democrático así como de la constitución del poder popular”, por citar algunos ejemplos.

Durante la inauguración del evento, el Subsecretario General de Planificación para el Buen Vivir de la Senplades, Andrés Arauz, manifestó que cada vez son más los países que denuncian estos tratados y que en esa coyuntura el Ecuador y América Latina deben “capitalizar esta etapa de crítica para salir de este sistema que fue heredado de la época neoliberal”.

Entre los casos emblemáticos contra el Estado se encuentran las demandas de las petroleras Occidental (Oxy) que está en espera de una resolución del Comité de anulación del laudo prevista para enero del próximo año y la de Chevron – Texaco en la cual la Corte de la Haya dictó medidas  provisionales para evitar que se ejecute la sentencia a favor de los afectados amazónicos y responsabilizar al Estado por cualquier daño que la petrolera puede sufrir por parte de los demandantes, la pugna continúa.

Varios de los panelistas coincidieron en cuestionar el origen de los TBI que se justifica bajo la premisa de generar condiciones favorables para la inversión extranjera. No obstante, ejemplos como el de Brasil, el único país suramericano que no ha firmado ningún TBI y no es parte de foros de arbitraje internacional, es un claro ejemplo de la inexistente co-relación entre estos tratados y el incremento de las inversiones.

En la búsqueda por encontrar mecanismos de defensa ante esta problemática surgen varias iniciativas desde el Ecuador y otras instancias internacionales entre las que se pueden nombrar: el  Observatorio del Sur sobre inversiones y transnacionales, el Centro de solución de controversias de Unasur. Además del diseño del un instrumento vinculante que pretende establecer derechos y obligaciones de las empresas a nivel global que, entre otras cosas, buscaría un salario básico universal además de la posibilidad de creación de un código ético vinculante para las empresas. /JEF – El Ciudadano


 

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